miércoles, 1 de abril de 2015

Semana Santa en la iglesia o en la playa

Ayuntamiento, Rincón de la Victoria, Plalla, corrihelo
Como se ve, en corrihelo siempre encontramos algo que enmendar.
Mientras miles de devotos cristianos se disponen a observar los rituales de la Semana Santa, otros tantos acuden a las playas para relajarse o divertirse en el fin de semana largo que la celebración ofrece. 

Como siempre, una vacación es también una oportunidad inmejorable para reparar el cuerpo, la mente y el espíritu; para abocarse a la fe y a la tradición, reencontrarse con la familia y los amigos, o dedicar tiempo a la reflexión personal, al esparcimiento y al descanso. Cada uno sabrá cómo emplea y aprovecha estos días en el propósito que mejor le venga. En cuanto a nosotros, es seguro que encontraremos cosas para corregir y mejorar.

Área de Medio Ambiente y "Plallas" 

El error ortográfico en una carpa municipal instalada en la comunidad malagueña de Rincón de la Victoria, desató cualquier cantidad de comentarios en Internet hace varios meses, en Junio de 2014. El Ayuntamiento responsabilizó a la imprenta. 

El toldo dispuesto para conmemorar el Día del Medio Ambiente, tenía impreso un texto que los visitantes leían con extrañeza, con molestia o con humor, según el caso: "Área de Medio Ambiente y Plallas". Como era de esperarse, no tardó en pasar un transeúnte que tomó una fotografía y la compartió en redes sociales, propagando e inmortalizando el penoso yerro. La carpa fue retirada en su momento, pero la imagen nunca dejó de circular. 

Una "iglecia" de arquitectura admirable

En otro hecho anecdótico que leímos hace unos días, supimos del profesor de arquitectura que restó varios puntos a un alumno que en su examen escribió "iglecia" en lugar de "iglesia". Cuando el alumno protestó por su calificación, argumentando que la prueba era de arquitectura y no de ortografía, el catedrático respondió que "el que escribe iglesia con c, no merece llamarse arquitecto”. 

Es lógico pensar que nadie desea equivocarse ni lo hace de manera intencional. Sin embargo, vistas las reacciones de los lectores en los casos mencionados, queda claro que un texto puede decir cosas buenas o malas de quien lo ha escrito, incidiendo de manera directa en la reputación del emisor al someterlo al juicio de sus receptores. No perdamos de vista que, una vez impreso o publicado en redes sociales, un error se eterniza. Por esa razón, entre otras, siempre es recomendable que el posible arquitecto, el concejal responsable de las carpas del Ayuntamiento y la gente de la imprenta, todos, se auxilien de los servicios de un corrector de estilo. 

Entre tanto, y sin importar si es en la iglesia o en la playa, en corrihelo deseamos que pase usted unas felices vacaciones de Semana Santa. 

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